Acabo de salir de mis dos horas de terapia semanal. Durante la primera hora te reúnes a solas con tu psicoterapeuta (de ahora en adelante Psi, pero no por “Psicoterapeuta”, no, sino porque a todo lo que él te pregunta yo le respondo “Psí…”… xD es mío). Resulta que durante esa hora, tu Psi te acribilla con cientos de preguntas mientras tu permaneces sentado en una silla de madera (donde estará el puto diván!), y te plantea cuestiones como “¿Has levantado el tono durante los últimos días?; ¿Has sentido que perdías el control en algún momento?, ¿Has vuelto a oír la vocecita que te da órdenes?…” y chorradas de ésas. La siguiente hora, toca terapia de grupo. Vamos siempre acompañados por nuestros Psi´s, y en total somos unos 6 o 7, dependiendo de si dejan venir a Manu o no. Él es el único recluído. Imagino que antes debía de estar mejor, pero al estar todo el día rodeado de zumbados es lo que tiene… Todo lo malo se engancha. Total, al grano, que “me han hecho comentar” que he abierto un blog… pfff… como en párbulos (¿o párvulos?) ”Pues Señu, este fin de semana he ido al campo y he encontrado una liebre muerta”…. La cuestión es que la idea les ha encantado. Se ve que el hecho de volcar ideas o pensamientos (¿¿videos de YouTube??) aligerará mi carga emocional. Parece ser que la aligerado tanto que ya puedo prescindir de la pastillita verde (la azul aún la tengo q tomar).
Porque mira que eres tonto. A ver, en teoría, ésta era una web en la que colgar paranoias. MIS paranoias. ¿Qué ha pasado? Que, a veces, lo que por tí considerarías como “tus paranoias”, se convierten en “nuestras paranoias” (joder, parezco Acebes). Y claro, tu cuelgas un post, con una intención, y el tiro sale por la culata, provocando un bache meta-fisico-nucleótico entre tu (yo) y la otra persona en cuestión, daño colateral involuntario. Moraleja: si llueve, no salgas. Lo que pasa es que a veces salimos sin mirar si llueve, como en éste caso. Ya que el post con la carta de ayer me ha supuesto un tirón de orejas (merecido). Tengo que aprender eso de “ponerte en el lugar del otro”, y es que yo doy muchos dolores de cabeza! Oye, y… lo siento…. y podría decir que es lo que hay, que había bebido, o incluso, que la conjunción de Júpiter con Saturno cegó mi ya de por sí menguada vista…. pero lo único que puedo decir es, que si te molestó… TE JOD..! Es coña, lo sabes. Si te molestó, lo siento vale? En esto de los blogs, soy aún como cachorro que no sabe medir su fuerza, y sin querer, jugando, muerde la mano del que le da de comer, del que le quiere. Lo siento.
Hoy, con la visita de uno de mis mejores, y… qué coño, con unas birrillas, nos ha dado por hablar de “ésas tonterías” que de vez en cuando, los tíos, por ende, perpetramos. Una de ellas, es la carta que posteo a continuación, enviada la noche antes de la boda de la susodicha. Of course que el nombre del que la recibió, queda omitido, pero no puedo negar, que me siento super orgulloso de haberla escrito (chicos, tomad nota )
“Permítame el despiste la que ahora me lee, más vengo “simpatiquillo” de cena de amigos, y como tal, el jarabe de Baco fluye por mis venas. Mas no malpiense que borracho voy! Válgame Dios! Simplemente contento, y con la palabra (y la mente) ágil, tanto como para poner las tildes dónde corresponda.
No sé si, a día de hoy, el gran evento ha acontecido. Pero siendo así, o siendo aún así no, no puedo dejar que el tiempo pase sin envidiar al que por ello, va a compartir mucho tiempo a tu lado. Tengo que decir que me siento muy contento de la dicha que compartirán, y más aún espero, que ésta sea grande, mucho, ya que menos no merecéis. (Aqui acaba la prosaica dieciochesca, y pasamos a las palabras serias )
A mi cabeza acuden momentos compartidos en los que me hiciste ver que había “algo más”, y por ello te estaré eternamente agradecido. Quiero que sepas que cada segundo a tu lado fue mágico, como espero que lo sea para ti de ahora en adelante, y como espero que haya venido siendo todos los últimos meses. Xxxxxx, gracias por haber gastado parte de ese tiempo conmigo, te deseo lo mejor. No malpienses del contenido de este correo, porque lo que simple y llanamente pretende, es dejar patente, que aquí, donde yo me siento, siempre tendrás un amigo. Sé feliz. No mereces menos.
Un abrazo”
A todo esto, la estaba escribiendo, cuando llegó mi compañera de piso, y tras presentarle la situación, lo que me indujo a enviar semejante nota fué su: “Si algún día me caso, ojalá tenga quien me envíe algo así”.
Con lo que “Guarde para su regalo el autor: Si ante la obra, el sabio no habla, malo; si el necio le aplaude, peor”.
A pesar del pesimismo del título del post, tengo que reconocer que hoy estoy bastante optimista. Igual es porque este finde me he pegado un fiestón de aúpa con la colla de diables, igual porque el dolor de espalda que arrastro desde la semana pasada va remitiendo (1200m nadando en poco más de 20 minutos, son muchos metros, y muy pocos minutos, al menos para moi, porque para otros… no), o igual es porque…. queda menos para ir a esquiar!!!! Grand Valira nos espera!!! Lo mejor es que, lo que pretendía ser una esquiada de tranquis con unos pocos colegas,… se ha convertido en una mega salida con casi 30 apuntados!!! Por cierto, no quedan plazas libres, así que los que estábais pendientes de confirmar… sus jodéis! jejejejeje
Por cierto, el otro día andaba hablando de videoclips, aquí os dejo uno que no tiene desperdicio. Hacer novillos así, vale la pena….
Ayer se celebró en Gracia, la Diada de Foguerons. Es una jornada de tradición en la que las Asociaciones de Cultura del Barrio de Gracia salen acompañadas de sus homónimas Baleares. Así, ayer había Collas de Diablos, de Gigantes, de Bastones y de Castells, de ambos orígenes. Al parecer, esta tradición se inició, hará cosa de unos 15 años, por un alumno de Ses Illes, que impulsó el hacer unas hoguera en una de las plazas de la Vila y cocinar unas butifarras, sobrasada, etc, a la vez que su família hacía lo mismo en las islas. Así, y poco a poco, se ha ido ampliando la oferta de esta fiesta, en la que en jornadas como la de ayer, eran miles las personas que andaban por la calle bailando al son de música folclórica típica tanto de un lugar como del otro. Eso sí, todo regado de cerveza. Y es que, la verdad, es sorprendente ver que, en una ciudad tan grande como es Barcelona, de golpe, puedas llegar a sentirte como en el pueblo más atípico y original de la geografía española, bailando bajo el fuego de los diablos, aplaudiendo a los castellers, o disfrutando de buena cena y conversación amena en torno al fuego, rodeado de tus amigos. Un aplauso para la organización.