A bocados te comía!
Dios… Dios Dios Dios! ¿¡¿por qué no puedo dejar de pensar en ella?!? Ésta mañana he ido a trabajar, como siempre, y todo el viaje… todo el día!… pensando en lo mismo… ¡¡¡pensando en ella!! ¡¡¡No hay manera de quitármela de la cabeza!!! Y eso que solo hace desde ayer noche que no la veo… pero es que no lo puedo evitar… Ése tono en la piel que tiene, radiante, brillante, ni demasiado claro, ni demasiado oscuro, con ésas manchitas que le dan ése toque tan… tan… tan especial, haciéndola diferente de las demás, bonita en el más amplio sentido de la palabra… tanto, que hace que te imagines acariciándola, suavemente, despacito, deslizando las yemas de los dedos sobre su superficie lisa y tersa, húmeda por el aliento que escapa de tu boca sedienta, mientras, con esos mismos dedos recorres sus formas, palpando todas y cada una sus curvas prácticamente perfectas y notas en los labios la textura tan característica de la piel que la envuelve… Ésa textura… ésa textura… una textura tan especial, tan deliciosa, como sólo puede tener alguien… alguien como… ella.
¿O qué os habíais pensado? ![]()
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