De viajes en transporte público
April 27th, 2008 yarliPues sí. Yo soy de “ésos”. De ésos que van en tren, no vayáis a pensar! xD Bueno, la cosa es que hoy, pa variar, he tenido que usar la Renfe para volver a Barcelona. He aprovechado para llevarme unos textos que tenia que leer para el máster, y, todo decidido me he puesto a leer. Superconcentrado estaba hasta que, al llegar a la parada de Port Aventura, se ha subido… este… ¿como lo díria?… ´¿Sabéis la niña ésta que sale en la serie de Aida?¿La que hace de hija superchoni maleducada? Pues ésta que se sentó esta tarde detrás mío, se presentó al papel y no se lo dieron por sobreactuar. Para flipar. Mira que he ido veces con gente rara en el transporte público. Desde el chaval jugando al móvil a la vez que escuchaba música por su mp3 y no se daba cuenta de que el resto del pasaje estaba tan harto de la musiquita cada vez que le mataban, que urdían la manera de tirarle del tren en marcha, hasta un tío (y ésto es para flipar) que se rascaba la cara compulsivamente provocándose unas heridas de flipar. Lo juro. Lo del tío éste fue brutal. Hasta busqué la enfermedad que te provocaba eso, y resultó ser un nombre indescifrable del que ya no me acuerdo asociado a… ¡patologías psicóticas!
Bueno, a la cuestión. La tiparraca esta que se me ha sentado detrás. Venían de pasar el finde en el Port Aventura. Ella y el novio. Digamos que el novio era… calladito. Pero bueno, tampoco le quedaba más remedio, la choni solo dejaba de hablar para respirar. Lo juro. Un sonido constante. No paraba la tía. Ahí, dale dale dale. Soltando unas lindezas… ¡una joya de mujer! ¡una perla negra! ¡un diamante en bruto! Frases como: ”Cari, tengo tol xixi pegao al bikini“ quedarán grabadas en la memoria de todo el pasaje, junto a la de “Tengo arena hasta en el carnel de indentidá“, o la de “Tu hermana me debe farlopa“. Entrañable la historia de cuando su padre la empezó a dejar fumar en casa…. ¡a los 13 años!¡Pero niña!¡¿¡¿¿Será posible?!?! Y cuando su padre la defendió delante de una vecina por fumar porros… O cuando explicaba, emulando al gran Buba Gump, la gran cantidad de variedades de canelones que su abuela preparaba para Navidad para toda la familía. Los que ella había probado, y los que sus primos decían que estaban muy buenos, pero que ella no probaba porque no le gustaban los mejillones…. ¡PERO SEÑORA!¿¡USTED QUÉ COÑO METE EN LOS CANELONES?! Frases como “Pero mira ¿eh? Otra cosa no, pero los canelones y la lasagna son algo pero que muy muy personal“. Claro, todo esto, además, lo explicaba mientras no dejaba de mascar chicle con la boca abierta (te lo juro) y de mirar por la ventana, por lo cual, y en un derroche de originalidad, en frases en las que lo unico que faltaban eran pausas para separar el contenido, comentaba lo que veía a traves de ella, generando lindezas del calibre de:
”Porque, kari, el Joni se enfadará cuando vea lo morenos que nos hemos puesto. Tu ya verás, kari, en el gimnsasio como te dice algo. Mira, kari, el Anec Blau. ¿Sabes que abre todo el año?Si unos centros comerciales tienen carrefuls y otros caprabos, este tiene mercadona debajo. Y abren los 365 días del año. Hasta los domingos. Que bueno estaba el desayuno esta mañana, ¿eh cari? Los cereales, el zumo, los huevos,… Jó, si no cierran nunca, las cajeras ganarán una pasta… trabajando de domingo a domingo… ¿te gusto la lasagna de anoche? El pescado estaba bueno, pero salado. Mira: Metales Ros, ahí trabaja el padre de mi ex. ¿Qué hará ahora?….” Ahí, y mientras todo el mundo la miraba con cara de querer asesinarla, yo pensé… “¡Pues seguro que saltar de alegría, perra!” La cosa, es que los tenía a los dos detrás, y claro, girarte a mirar, pues como que era un poco descarado… Así que, tras pasar todo el viaje preguntándome qué razón impulsa a un tío a aguantar a semejante tiparraca, al llegar a Sants, donde ellos dos bajaban, vi que razón, lo que se dice razón, no tenía solo una. Tenía… dos ![]()