paranoias

¿Y qué vendrá después?

Con la llegada de la Web 2.0, la sociedad internauta ha sufrido un cambio radical. Hemos dejado de ser meros espectadores, lectores y consultores de la información, para ser los productores y evaluadores de la misma. Tal y como comentaba Eudald Escribà, enfocando su punto de vista de una total incertidumbre acerca de cuál es la situación del internauta, si es más libre, más social, o si por el contrario, ha sucumbido al yugo del aislamiento doméstico y relegado al olvido sus actividades sociales personales, vivimos una época de cambio. Pienso que lo que hemos podido ver hasta ahora es solo la punta del iceberg. Internet es el medio que nos ofrece la oportunidad de cambiar las cosas, de dejar de ser un individuo único para unirnos en tan solo unos segundos a un grupo de personas con una causa común, o crear la nuestra propia. Pero ¿a qué precio? De todos es conocida esa nueva figura del individuo que se recluye en casa y elude sus relaciones personales con el resto de personas de su alrededor, familia, amigos,… Existen muchos prejuicios hacia este colectivo, y, normalmente, estos suelen venir de mano de generaciones anteriores, de padres a hijos, incapaces de entender por qué su hijo se queda enganchado a la pantalla en vez de, por ejemplo, ir a jugar al futbol. Sin darse cuenta de que su hijo “se está relacionando”. A mí me ha ocurrido. Y como bien comenta Raquel Balaguer acerca de las generaciones nativas en el mundo digital, ahora que ellos, mis padres, empiezan a percibir, a entender lo que significa internet como nuevo medio de comunicación, me piden que les enseñe, y son ellos los que se pasan horas ante la pantalla. 

Desde mi punto de vista, Internet ha supuesto un proceso constante de cambio social a todos los niveles, equiparable al de la invención de la rueda, o al del uso del dinero. Todas las empresas, todas las instituciones, las personas, todo, ha sido reordenado para tener su lugar en internet, hasta llegar al punto de que ya hay quien afirma “si no sale en google, es que no existe”. Comentarios jocosos a parte, este nuevo orden hacia el que ya nos dirigimos sugiere cambios ya acontecidos anteriormente. Tal como ocurrió en su momento con la aparición de la Televisión. Así, los jóvenes que crecimos entonces enganchados a la “caja tonta”, ahora lo hacen abrazando a un teclado y a un mouse. La noticia aqui. Y, particularmente, pienso que lo mejor aún está por llegar. En algunos foros ya se habla de la Web 3.0 y de los posibles cambios que ésta supondrá. Pero eso es algo que podremos ver, y disfrutar, más adelante. ¿Quizás mañana?

One Response to “¿Y qué vendrá después?”

  1. Pues yo hoy es la primera que enciendo un ordenador… ;)

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