19:47. Los danzantes haces de luz desparramados por el sol, atravesaban las no pocas rendijas de la rota persiana, cual si de balazos se tratara, e inundaban la oscura habitación con una simfonia que, tenuemente se apagaba, cubriendo de motas el sencillo, rústico ataud. Transcurridos unos escasos seis, siete minutos, la oscuridad es ya completa. Y con un seco chasquido, la tapa del féretro, lentamente, se va abriendo. Uno, dos, tres… los segundos pasan y nada ocurre. Tan solo se oye un ligero, un suave rumor. Ronquidos… Y de repente… el Cataclismo. Un impertinente, agudo, timbrazo, a tan elevado volumen, que lastimaría cualquier oído humano. Tal cual. Pero, está claro, no al suyo. Gorg continúa durmiendo, mientras el despertador, terco, continúa sonando. Resulta increíble. Él, Gorg, descendiente directo del mejor linaje vampírico, biznieto del grande, del valiente, del malvado Vlad El Empalador. Él, Gorg, nieto de Gumersinda y Jazubal, que recuperaron el honor de su estirpe, la gloria de su nombre. Él, Gorg, ahí está. Con su sucia camiseta estampada con la imagen, ya irreconocible, algún grupo heavy, bajo la cual asoma alguna curvita de más, demasiadas cervezas, vistiendo sus bermudas militares igual de hajadas y sus zapatillas Converse negras. Con los auriculares en el oído aún sonando y durmiendo la mona. Como siempre. Gorg, el vampiro más vago de la historia. El hazmerreír de sus congéneres. Gorg, el que se cuela en los hospitales para robar bolsas de plasma… ¡Plasma! Consume plasma porque así dice quedar saciado durante más tiempo, y evitar a la vez el tener que matar…Algo que aborrece. Ahí está, el incomprendido Gorg. El despertador golpea estrepitosamente contra la pared, cuando Gorg, sorprendentemente, despierta y lo lanza. Se incorpora y, semisentado, con los ojos aún cerrados y restos de baba seca en las comisuras de sus labios se despereza, ajusta la mirada, y observa anonadado a un lado y al otro. Emite un gran bostezo, se cubre la cara con al almohada y con un amortiguado golpe, se deja caer de espaldas en el aterciopelado y tibio ataúd. Cinco minutos más, tan solo cinco minutos. Gorg odia madrugar.
Por todos los que me leen, o su immensa mayoría, es conocida mi afición a las maquinitas. Algunos te dicen aquello de “¿Y no eres un poco mayor ya para jugar a esas cosas?”. Otros “¿Nos echamos una partidita a…?”. Y otros, simplemente, dicen “Bueno, los hay que se drogan. Lo tuyo no es tan grave”. Normalmente, nunca posteo nada que vaya sobre juegos ni nada relacionado con el tema, pero… hoy va a ser diferente. Resulta que, tras realizar las tareas domésticas (si mamá, sí, has oído bien
), para variar, me he enchufado un ratillo y, en Meristation, una web excelente sobre este mundillo, me he encontrado los tráilers que a continuación podréis ver. En una época, en la que los juegos ya son anunciados en la tele como si de estrenos de películas de cine se tratara, no hay que dejar pasar la oportunidad de catar “perlitas” como ésta. Esperaremos al estreno con fervor. Señoras, señores, Mirror´s Edge.
La palabra “skate” suena, digamos que bien. Mola. Skate….Skater…. “Eh!tío que pasa?que soy esqueiter!” Pero, digan lo que digan…. monopatín suena mejor
A continuación, el gran Rodney Mullen, Rod para los amigos, y sus trukitos monopatineriles. Pa flipar, señora, pa flipar. ¡Gracias Monty!
Sin desperdicio
Pues resulta que, con ésa obsesiva obsesión que he cogido últimamente, en que no dejo de mirar cada Vespa que a mi paso se cruza, el otro día me encontré con lo que ahora sigue. Simplemente práctico. ¿Verdad?