Un corto de esos cortos, pero intensos… Perlita by Vigalondo
Pues…. eso
Se había pasado más de media vida escribiendo historias tristes. Historias en las que al final, no quedaba nada. De ésas en la que el personaje principal era un antihéroe, un personaje jodido, asqueado de la vida, de los que luchan por joder al que más jode. Por fastidiar. Por dar la vara. Por hacerse notar. Cuando el día de su entierro, los amigos, los familiares, preguntaban “¿Por qué? ¿Por qué?” No había respuesta. Las palabras sonaban vacías. Excusas. Sus amigos se lo decían, cuando aún vivía. “Te vas a matar”. Pero tenía amigos. Para mal. ¿O para bien? Qué más da. Cuando sus amigos, afligidos, se concentraron alrededor del féretro, recordando su sonrisa, sus ganas de, simplemente, estar ahí, participar, echar una mano, se les rompía el alma. ¿Por qué? En ningún sentido era hierba mala. Más al contrario. Siempre estuvo ahí. Cuando Quimi se cayó de la moto, él fué el que llamó a sus padres para tranquilizarlos. Cuando Marga tuvo el aborto, él estuvo allí para acompañar, para llorar sus lágrimas. Cuando Chema… Chema… ¡vaya crack! Cuando Chema suspendió las opos, ahí estaba él, para “celebrarlo” con ésas rondas de cerveza en el Bar Patillas. Beber para olvidar, cerveza, cigarrillos y risas. ¿Qué mejor? Pero… ¿y él? ¿Por qué cuando a él se le torcieron las cosas, no hubo manera de ayudarle a salir? Sí que tenía a Quimi, a Marga y a Chema, y a todos los demás… pero ¿por qué no le pudieron ayudar a salir?¿Por qué no se dejó ayudar?¿por qué no lo superó? Demasiado joven. Dicen de muchos, cuando se van, que es porque mueren de viejos. Marcos… Marcos murió de joven. Sus amigos le decían “Te vas a matar”. Lo que no sabían, era que la vida misma, era la que le iba a matar a él, la que le iba a robar la vida. Marcos se pasó media vida escribiendo historias tristes, historias sin final, historias grises, de gabardina, ciudad y cigarrillos bajo la lluvia. Sin saber que de todas ellas, la más triste de todas, era la suya propia.
Uala! Hoy me viene mi jefe, a la hora del desayuno, y me dice: “Muy mal, tío. ¿Qué pasa con la mortadela, que hace días que no escribes?” Y me he quedado del palo “Estooooo…. yoooooo…. ¿Tú lees la mortadela?” Sorprendente. Flipante. Acojonante. Y seguro que hoy leerá esto. La cosa es, que no es que haya perdido ideas, que no me apetezca escribir, o que se haya estropeado el internéeeee, no. Lo cierto es que acabo de descubrir… tachán tachán! La frikipedia! y ello me he llevado a replantearme muchas cosas (bueno, también el hecho de que he vuelto con el máster, que tengo mogollón de curro, que quedas con éste, con aquél, con aquél de más allá, que estoy buscando piso, moto…)Definitivamente, Internet es el medio. Da igual lo que quieras explicar, da igual lo que tengas que explicar, ni el cómo, ni el dónde, ni el por qué. Internet es ese lugar donde podrás expresarte, y donde encima, siempre habrá alguien dispuesto a leerte. ¿Da un poco de miedo no?Artículos como éste demuestran lo aburrida que puede llegar a estar la gente….
Estoy casi seguro que, toda película, por muy mala, rara o diferente que sea, tiene “ése” momento por el que será siempre recordada. Por ejemplo: el momento de la gomina en “Algo pasa con Mary” o el “a veces veo muertos” de “El sexto sentido”. Todo esto viene a colación de que, sin saber muy bien por qué, hoy he recordado uno de esos momentos, y cómo no, ahí está el maravilloso YouTube para recordarlo. La peli: Big. El actor: Tom Hanks. El momento: Inolvidable.
Por cierto… ¿qué fue antes? ¿El huevo o la gallina? Porque imitadores los hay, y algunos, muyyyy pros.